Traducido por Stuart Villalobos

Dietrich Bonhoeffer (1906-1945) es cada vez más citado por escritores y teólogos evangélicos. La reciente y aclamada biografía de Eric Metaxas lo presenta como un mártir evangélico del siglo XX. Stephen Nichols, presidente de Reforma Bible College, con un doctorado en el Seminario Teológico de Westminster, en su libro, Bonhoeffer sobre la vida cristiana, afirma: “Incluso podemos presumir de Bonhoeffer como un evangélico ‘. El libro de Bonhoeffer sobre el Sermón del Monte, el costo del discipulado, está siendo leído por muchos cristianos y se describe ampliamente como un clásico cristiano moderno. No hay duda de la brillantez de la mente de Bonhoeffer, ni su pasión por los oprimidos, ni la forma original que tenía de expresar sus creencias. Sin embargo, su teología es muy diferente de la teología evangélica ortodoxa y él es ciertamente esta lejos de ser una guía confiable en la presentación de la fe cristiana y en la interpretación de las Escrituras. Este editorial es una advertencia. No tome Bonhoeffer como su maestro!

SU VIDA 

Dietrich Bonhoeffer creció en los círculos teológicos liberales en Alemania y en una familia intelectual, relativamente acomodada. Su padre era un profesor de Psiquiatría y Neurología. Su hermano mayor se convirtió en un famoso científico y otro hermano un importante abogado. Su madre, una nieta de teólogo liberal Karl von Hasse, era una maestra e insistió con la religión en su familia, a pesar de que no eran regulares en su asistencia a la iglesia. Fue una sorpresa para todos cuando, a la edad de catorce años, Dietrich anunció su decisión de dedicar su vida a la teología. Estudió en Berlín bajo el famoso liberal, el profesor Adolf von Harnack, pero rechazó el liberalismo. La gran influencia en su pensamiento fue el teólogo suizo Karl Barth que desarrolló lo que se conoce como la teología neo-ortodoxa. Lejos de ser un evangélico, Bonhoeffer era más liberal que Barth. Se consideraba un “teólogo moderno, que todavía lleva la herencia de la teología liberal dentro de sí mismo” .

Después de haber completado sus estudios en Berlín, incluyendo a su doctorado en Teología, y todavía demasiado joven para ser ordenado, fue a el “ Seminario Unión” en Nueva York y realizó estudios de post-grado bajo Reinhold Niebuhr. Volviendo a Alemania en 1931, se convirtió en profesor de Teología Sistemática en la Universidad de Berlín. El ascenso de Hitler trajo un cambio dramático en su vida. Rechazó el nazismo con su antisemitismo. Una de sus hermanas estaba casada con un Judio. Él ayudó a formar la “Iglesia Confesante” como una protesta contra la germanización (nazificación) de la Iglesia nacional. Un seminario clandestino se creó en Finkenwalde y Bonhoeffer enseñó a los estudiantes para la Iglesia confesante allí. Finalmente fue cerrado por los nazis. Estuvo involucrado en ayudar a Judios a escapar de Alemania y más tarde en un complot para asesinar a Hitler. Después de pasar algún tiempo en prisión, fue ahorcado en el campo de concentración de Flossenbürg en 1945 justo antes del final de la guerra.

¿FUE ÉL UN MÁRTIR? 

Cuando pensamos en los mártires cristianos pensamos en los primeros cristianos arrojados a los leones por negarse a adorar a César. Pensamos en reformadores como Patrick Hamilton y William Tyndale quemados en la hoguera por la predicación del Evangelio y para traducir las Escrituras al idioma de la gente. En ningún sentido estaban estos hombres involucrados en conspiraciones contra el Estado. Bonhoeffer murió por estar involucrado en un complot para asesinar a Hitler. Ahora, se podría argumentar con razón que se justificaba en la resistencia contra los males del nazismo, pero su muerte no fue a causa de sus creencias (*a causa de manifestar la fe cristiana), sino más bien por su “crimen” de conspiración para el asesinato. Por lo tanto, si lo consideramos como un mártir es en un sentido muy diferente de los mártires cristianos habituales. Admiramos su amor por los Judios y por todo el que era oprimido y despreciados, y su disposición a dar su vida por los demás.

SU PERSPECTIVA DE LA BIBLIA 

Nuestro punto de vista de la Biblia es fundamental para el evangelicalismo. La palabra de Dios fue sin duda muy importante para Bonhoeffer, pero en un sentido muy diferente del evangelicalismo. Rechazó el liberalismo de Harnack con su idea de la Escritura como meros pensamientos del hombre acerca de Dios. Bonhoeffer creía en la revelación y que Dios habla a través de la palabra.Sin embargo, él no creía en la Biblia como verdad científica (empírica) y ciertamente no creeia en la inerrancia y la infalibilidad de la Escritura. Su punto de vista, como el de Barth, fue que la palabra puede llegar a ser la palabra de Dios para usted cuando usted la este leyendo. No es en sí mismo la palabra de Dios, pero Dios puede hablar a través de ella. Así, por ejemplo, enseñó a sus estudiantes a pasar una media hora cada día meditando en un verso de la Escritura, sin mirar el original (*griego, hebreo), no consultar comentarios, no preocuparse por lo que literalmente significa en la Biblia, sino a simplemente concentrarse en lo que Dios tiene que decirles a ellos en ese momento ese día. Puede llegar a ser la palabra de Dios cuando meditamos personalmente.

Bonhoeffer dijo, “Las Sagradas Escrituras son solo el testimonio de la revelación divina, que se produjo una sola vez, de manera irrepetible y autó-contenida en la historia de la salvación.” Hay una enorme diferencia entre las Escrituras “siendo un testigo” de la revelación divina y “siendo” la revelación divina. Felizmente acepta los llamados “descubrimientos” de la alta crítica (destructiva). Rechaza, por ejemplo, el relato bíblico de la creación en favor de la evolución. Bonhoeffer en una ocasión dijo a su congregación que de manera inequívoca la Biblia está llena de material que es históricamente poco fiable. Incluso la vida de Jesús, dijo, es “cubierto de leyendas” (mitos), de modo que tenemos un conocimiento escaso sobre el Jesús histórico. Bonhoeffer llegó a la conclusión de que la vida de Jesús no se puede escribir. Siguió Rudolf Bultmann en la búsqueda del nuevo testamento lleno de mitos que tienen que ser ‘desmitologizado’. Bonhoeffer escribió, “Mi opinión sobre eso, hoy en día sería que él (Bultmann) no había ido” demasiado lejos “, como la mayoría de la gente piensa, sino que más bien no fue lo suficiente. No es sólo los conceptos “mitológicos” como milagros, ascensión, y así sucesivamente … los que son problemáticos, sino tambien los conceptos “religiosos” como tal”.

LA CRUZ

Para los evangélicos la cruz está en el centro de su fe. Bonhoeffer no creía en la expiación sustitutiva – Cristo sufrió como un sustituto por nuestros pecados, muriendo en nuestro lugar para ganar la vida eterna para nosotros. La cruz de Cristo es sin duda importante para él, pero de una manera muy diferente – eso es como un ejemplo y una inspiración. Se preocupa de que vivamos vidas centrada en la cruz y lo que significa que tomemos nuestra cruz y seguir a Cristo, vida de auto-negación viviente.

Sí, al igual que con Barth, hay un gran énfasis en la gracia, pero la idea de Cristo como el Cordero de Dios que quita nuestros pecados con su infierno de sufrimiento por nosotros no se encuentra. Para el evangelicalismo es una omisión crítica(*demasiado importante). De hecho Bonhoeffer diría que somos salvados por la encarnación – Cristo tomando nuestra naturaleza – en lugar de por su muerte expiatoria. El enseñó que en el cuerpo de Jesucristo, Dios se une con la humanidad, toda la humanidad es aceptada por Dios, y el mundo se reconcilia con Dios. En el cuerpo de Jesucristo, Dios tomó sobre sí el pecado de todo el mundo y lo soportó.

CONVERSIÓN

Como Lutherano abrazó la doctrina de la regeneración bautismal – usted ha nacido de nuevo automáticamente cuando a sido bautizado. Hacia 1931 Bonhoeffer experimentó una “conversión”, cuando él, como él dice, descubrió la Biblia. A partir de entonces comenzó a leerla a diario y meditar sobre ella. Sin embargo, no era lo que los evangélicos normalmente llaman a la conversión, o lo que las Escrituras describen como el nuevo nacimiento. Rara vez se refirió a ella. Critica los testimonios de conversión y ve el Nuevo Testamento como no siendo acerca de la salvación individual. Él escribió: “Finalmente hay que romper con la idea de que el Evangelio se refiere a la salvación del alma de un individuo (*Finalmente hay que abandonar la idea de que el evangelio trata de la salvación de el alma de los individuos en particular).”

UNIVERSALISMO 

Bonhoeffer era un universalista, creía en la salvación final de todos. Él escribió que no hay ninguna parte del mundo, no importa cuán sin Dios (*verdadero) sea, que no sea aceptada y reconciliada por Dios en Jesucristo. Cualquiera que mira (*estudia, comprende) acerca del cuerpo de Jesucristo en la fe, ya no puede hablar del mundo como si se perdiera, como si estuviera separado de Cristo. Cada individuo con el tiempo sera salvado en Cristo.

ECUMENICIDAD 

Bonhoeffer se movió felizmente en círculos ecuménicos. Cuando estaba en Roma disfrutó enormemente las misas de las iglesias católicas allí. Trabajó felizmente con los líderes liberales del Consejo Mundial de Iglesias, formando una estrecha amistad con muchos de ellos, teniéndolos como verdaderos cristianos. Admiraba mucho Mahatma Gandhi y había planeado una visita a la India para estudiar con él y aprender de él.

LA GRACIA BARATA 

“La gracia barata” es una de las frases distintivas de Bonhoeffer. Él lo utiliza como un desafío a la posición antinómica de los que piensan que porque creen en Jesús pueden vivir de la manera que les gusta y todavía serán perdonados todos sus pecados. Su énfasis es bueno en un sentido, pero no es un término útil. La implicación es que lo que cambia la gracia de el ser barata a ser costosa es nuestra obediencia y sacrificio. Sin embargo la naturaleza costosa de la gracia no se incrementa con todo lo que hacemos. La gracia no es barata, ya que le costó a Dios la muerte de su Hijo. Por lo tanto, a pesar de que es libre para nosotros, es muy caro a Cristo. Dios requiere buenas obras de nosotros, pero es su gracia irresistible en nuestras vidas lo que nos transforma de modo que no podemos dejar de producir buenas obras.

SITUACIÓN DE ÉTICA 

El Sermón del Monte recibe una gran atención. En el precio del discipulado,Bonhoeffer llamó a sus compañeros cristianos a un seguimiento radical, para seguir a Jesús con el abandono. Sin embargo, la mayoría de los evangélicos se pierda uno de sus puntos clave: El discipulado no, según Bonhoeffer, implica el aprendizaje del contenido de la enseñanza de Jesús y el resto después de ella (*hechos y las epistolas). Más bien, lo que se dice sobre el contenido del discipulado es, “sígueme, corre a lo largo (*de tu vida) detrás de mí!” Eso es todo. El seguirle es algo completamente vacío de contenido. Él recoge la extraña frase de Lutero “peca audazmente” y establece una distinción entre tratar de guardar la ley, que él considera como “legalismo”, y obedecer a Dios. Por ejemplo, argumenta que el tratar de no decir mentiras es legalismo. Él llevó a cabo a una forma de “ética de la situación”.Lo que es correcto y lo incorrecto depende de las circunstancias y no en la ley absoluta de Dios. Sin embargo la ley de Dios es una expresión del carácter de Dios y Él es inmutable. La única manera de conocer la voluntad de Dios es mediante el estudio de las Escrituras que contienen la ley de Dios. Nunca puede haber una contradicción entre la ley de Dios y la voluntad de Dios.

SÁBADO 

El sábado fue dado al hombre en la creación. La ley de mantener un día Santo de entre siete fue reiterada el Monte Sinaí y escrita con el dedo de Dios en tablas de piedra. Jesús guardó el sábado y dijo que el Hijo del hombre es Señor del sábado. Bonhoeffer, sin embargo, fue muy feliz jugando ping-pong el domingo o asistiendo al teatro (*el día domingo).

HEREJÍA 

Bonhoeffer declara que todos los sermones deben (*hay que añadirle) tener un poquito de herejía en ellos. Esto es sin duda eficaz para agitar interés y sorprender a la audiencia. Sin embargo, a la larga es contraproducente, ya que sacude la confianza en la verdad. Se desensibiliza a las congregaciones sobre el error. Se duerme el horror que el pueblo de Dios debe tener a la falsa doctrina e incluso la blasfemia.

APOLOGÉTICA 

Bonhoeffer rechazó la apologética. Al igual que Barth, que divide el conocimiento en dos ámbitos separados – religiosas y empíricas (científica), y la Biblia es la verdad religiosa, no la verdad empírica. Bonhoeffer nunca se abrazó la infalibilidad de la Biblia y de buena gana admitió que la alta crítica bíblica fue un estudio legítimo. El pensó que la exactitud histórica de la Escritura era irrelevante. La Biblia era una verdad religiosa aunque no científica o histórica. Por lo tanto Bonhoeffer como Barth consideró equivocada la apologética, porque transgredió los límites que separan los dominios empíricos y religiosas.

CONCLUSIÓN 

Mientras Bonhoeffer es citado a menudo hoy en día, muchas de sus declaraciones significaba para él algo muy diferente de lo que piensan los evangélicos. Sus libros se leen a menudo sin discernimiento, lo cual es peligroso. Sus cartas y papeles de la prisión revelan sus puntos de vista con mayor claridad que algunos de sus otros trabajos. No nos corresponde a nosotros juzgar a cualquier hombre; el Señor lo hace. Sin embargo tengamos cuidado de ser llevados a la herética neoortodoxia con declaraciones que aparentan ser correctas.

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