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Adaptado y traducido por Miguel Rodriguez

(Enlaces originales, al finalizar esta publicación)

Tim Keller es uno de los líderes principales del Movimiento antibíblico llamado Nuevo Calvinismo. Él es uno de los pioneros en introducir la teología urbana basada en la redención cultural, convirtiendo la gracia de Dios en una gracia urbana y barata. Keller junto a Donald Carson fundaron The Gospel Coalition (Coalición por el Evangelio en español), y es a través de esta organización dónde mayormente difunden sus falsas enseñanzas.

En este artículo vamos a exponer la teología de Keller, la cual tiene su fundamento en la ideología del marxismo y no en Cristo. Keller ha tomado la ideología del marxismo para formular la doctrina de la redención cultural en relación a la justicia social del marxismo.

En el año 2008, escribió un libro llamado: “La razón de Dios”, y en la parte final de dicho libro dice lo siguiente: “He utilizado la literatura, la filosofía, las conversaciones de la vida real, y el razonamiento para explicar cómo la fe en un Dios cristiano es una creencia profundamente racional”

Lo que Keller está diciendo es que su propósito es utilizar la filosofía y el razonamiento humano para hacer que la creencia en el Dios de los cristianos sea una opción eminentemente racional. ¿Cuál es el problema con esto? Que está reemplazando el poder y la obra de Dios quien da la fe para creer en Cristo por una fe meramente racional. Esta fe es la fe del nuevo calvinismo, una fe meramente racional o intelectual, sin una regeneración espiritual, la cual conlleva a una unidad bajo la filosofía del sandemanianismo. Además la fe cristiana no depende del raciocinio o voluntad o disposición humana como propone Keller, sino que la fe es un don Dios.

 “¿Dónde está el escudriñador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría de este mundo? ‘(1 Corintios 1.19-21).

Pablo tenía claro que los sistemas filosóficos de este mundo, entre ellos el marxismo, tienen un concepto equivocado de Dios y de su revelación, por lo tanto no podía recurrir a la filosofía humana para atraer a los pecadores a Cristo. Dios nunca ordenó que la sabiduría del mundo sea usada como medio para que las personas conozcan al Dios verdadero. A Dios podemos conocerlo a través de Jesucristo, y Jesucristo se encuentra revelado en las Sagradas Escrituras, y no a través de argumentos racionales y filosóficos que conllevan a prácticas evangelísticas no ordenadas por Dios.

KELLER Y SU FORMACIÓN MARXISTA

En su libro “La razón de Dios”, Keller reconoce su admiración por un profesor luterano, al cual lo describe como “un luchador social… lleno de profundas dudas acerca de la doctrina cristiana tradicional”. Y confiesa haber aprendido de su profesor luterano el “espíritu de amor al universo, que exige que trabajemos por los derechos humanos y la liberación de los oprimidos”. Vemos entonces que en la universidad estuvo fuertemente influenciado por la teoría crítica neomarxista de la Escuela de Frankfurt. Él admite que fue emocionalmente “atraído por el activismo social e ideología de los neomarxistas”.

La Escuela de Frankfurt, en la que estudio Keller, era de filosofía marxista desde la década de 1920. La escuela constaba inicialmente de estudiantes marxistas disidentes, que estaban preocupados de que algunas de las “profecías” de Marx con respecto al eventual colapso del capitalismo se cumplan, sin embargo eso no ocurrió, ya que el capitalismo fue creciendo. Estos intelectuales fueron repelidos y los marxistas buscaron otras vías para cambiar la sociedad. El objetivo principal de la Escuela de Frankfurt fue traducir el marxismo en términos culturales proponiendo una nueva teoría política de la revolución, basada en la cultura, y el aprovechamiento de nuevos grupos oprimidos. Usando la teoría marxista económica, teorías sociológicas emergentes, y el método de la dialéctica de Hegel de llegar a la “verdad”, estos intelectuales y sus seguidores sentaron las bases para la comprensión de la causa y la corrección de la injusticia social. Hoy en día, el marxismo cultural es el cultivo de las ideas de la corrección política en muchos países occidentales. Y Keller tomó ese concepto, a lo cual él llama la redención cultural o reforma de la cultura.

Keller indica que cuando tuvo contacto con un grupo de personas que creían en la justicia de este mundo, su forma de pensar cambio por completo, y a partir de se interesó en formar e iniciar nuevas comunidades “cristianas” basadas en la justicia social de este mundo. Pero omite decir que estas personas estaban influenciadas por la ideología marxista de la Escuela de Frankfurt.

En el capítulo 14 de “La Razón de Dios”, titulado “De la danza de Dios ‘. él escribe: “El propósito de la venida de Jesús es poner todo el mundo correctamente, para renovar y restaurar la creación…” Keller dice que otra manera de mirar la vida cristiana es desde la perspectiva de la restauración final. Él escribe: “El mundo y nuestro corazón está roto. La vida de Jesús, la muerte y la resurrección fue una operación de rescate para restablecer la justicia en la integridad física, para los oprimidos y marginados, enfermos y moribundos, y darles alegría a las personas alejadas de Dios. Keller afirma que: “Cuando Jesús sufrió con nosotros, se identificaba con los oprimidos del mundo, no con sus opresores. Él audazmente declara: “Jesús se identifica con los oprimidos.

KELLER Y LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN

La teología de la liberación es un movimiento político que interpreta las enseñanzas de Cristo como un manifiesto a favor de la liberación de los oprimidos y marginados de las condiciones económicas, políticas y sociales injustas. Se fomenta el activismo político en el nombre de Cristo, sobre todo en relación con la justicia social, la pobreza y los derechos humanos. El sacerdote católico Gustavo Gutiérrez fue quien popularizó está filosofía con su libro “Teología de la Liberación” escrito en 1968. En su libro, Gutiérrez afirma que Dios tiene una preferencia por aquellas personas que son “insignificantes” y “marginados”. Dijo que los pobres son un subproducto del sistema en el que vivimos y de la que somos responsables. Ellos son marginados por nuestro mundo social y cultural. Ellos son el proletariado oprimido y explotado.

Keller en su libro “Justicia Generosa” usa los mismos términos que usa Gutiérrez. El libro comienza diciendo que el Dios de la Biblia se destaca como un Dios en el lado de los débiles, y de la justicia para los pobres. Incluso en su libro alaba a Gutiérrez por hablar sobre el “Dios de los pobres”. Pero describe a Gutiérrez como un teólogo latinoamericano, y omite en su libro el hecho que Gutiérrez es un falso maestro del catolicismo.

Keller escribe: “Dios ama y defiende a los que tienen menos poder económico y social, y así debemos hacerlo nosotros. Eso es lo que significa “practicar justicia”

Pero la Biblia afirma que hacer justicia es practicar los mandamientos de Dios. Sin Embargo, Keller usa textos de la Biblia para sustentar su teología de la “justicia social”, lo cual en la práctica es la predicación de un evangelio social que es contrario a la Biblia. Esta doctrina no es sino una adaptación de la teología de la liberación.

Keller afirma que “la vida, la muerte y la resurrección de Jesús fue una operación de rescate infinitamente costosos para restablecer la justicia a los oprimidos y marginados” 

Pero la Biblia dice que toda la obra de Cristo no fue para un rescate o liberación terrenal, sino con propósitos eternos, para redimirnos del pecado, salvarnos de la condenación y de la Ira de Dios.

Keller tiene un entendimiento equivocado sobre Jesús. El cree y predica a un Jesús que está preocupado por los pobres y oprimidos del mundo. Afirma que Dios vino al mundo para identificarse con los oprimidos del mundo para que puedan ser levantados.

Ese pensamiento fue el mismo de los judíos al no entender quién es Cristo, pensaron que había venido a liberarlos del imperio romano, es decir, pensaban en una liberación meramente terrenal, enfocada en ellos como los oprimidos del imperio romano.

En su libro “El Dios pródigo” en la página 110, afirma que “El objetivo de Jesús no es sólo la salvación individual y el perdón por el pecado, sino también la renovación de este mundo, el fin de la enfermedad, la pobreza, la injusticia…” Además, afirma que los cristianos no solamente deben salvar un alma, sino construir sistemas sociales que ofrezcan seguridad en los hogares y en las calles, ya que Dios aborrece el sufrimiento y la opresión de los marginados, por eso Cristo lucha contra la opresión de este mundo.

Pero la Biblia contradice su enseñanza, ya que la Biblia dice en 1 Timoteo 1:15 “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores” Ese es el propósito de Cristo, salvar a los pecadores,” y no salvar a un grupo de personas marginadas socialmente. Porque Dios no hace acepción de personas.

En su libro “Justicia Generosa”, distorsiona el mensaje del Evangelio mediante el uso de una fraseología aparentemente cristiana para promover una visión marxista del problema del hombre (victimización del proletariado por la burguesía capitalista) y su solución (restablecimiento de los derechos y la redistribución de la riqueza alcanzados por acciones socio-políticas no violentas). Keller pretende convencer a sus lectores neo-calvinistas de la misma ideología de la Escuela de Frankfurt que primero le fascinaba como estudiante universitario y que ahora ha tomado como teología propia.

En ninguna parte de la razón de Dios o de Justicia Generosa es el lector dirigido a la verdadera misión de la iglesia del Dios vivo, que es “hacer discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu”(Mateo 28:19). Para Keller, el problema del hombre no es la rebelión contra un Dios Santo, sino la injusticia social. Para él, la solución para el hombre no es la fe en Cristo, sino la justicia social. Ese es el punto de partida para su falso evangelio de la redención cultural.

En el capítulo final de la “Razón de Dios” da a entender que él tiene la esperanza que sus lectores entiendan la necesidad de este mundo, de esta manera se convertirán en revolucionarios que trabajan por la justicia social para tener un mundo perfecto.

CONCLUSIÓN

Keller ha sustituido el Evangelio de Jesucristo por la ideología del marxismo. El problema de mezclar la Biblia con el marxismo es que formula falsas interpretaciones de la naturaleza del hombre, su propósito en la vida, la causa de su problema, el pecado, la solución a su problema, Jesucristo.

En conclusión, el evangelio que predica Keller, es un falso evangelio que ofrece al hombre falsas interpretaciones y falsas esperanzas.

Adaptado, traducido y resumido Por Miguel Rodriguez de los siguientes enlaces:

http://www.newcalvinist.com/kellers-political-motivation/kellers-marxist-sympathies/

http://www.newcalvinist.com/kellers-political-motivation/