arrebatar

Por Miguel Rodriguez

Existe la enseñanza de decretar y declarar cosas en el nombre de Dios, y de “arrebatar cosas que el diablo nos quitó.” Pero esta enseñanza o práctica no se encuentra en las Sagradas Escrituras. Dicha práctica nunca ha sido una práctica de los primeros cristianos ni de la Reforma. Tal enseñanza, actualmente se da en aquellos lugares en donde no se predica el Evangelio Verdadero, sobre todo en el movimiento carismático, muchos profesantes están siendo arrastrados y engañados creyendo que existe una especie de guerra espiritual cósmica e intergaláctica, en dónde ellos tiene el poder para hacer y deshacer las obras del diablo sobre el creyente. Ignoran que el diablo no tiene poder para detener los planes de Dios Soberano. Posiblemente nunca hayan escuchado acerca de la doctrina bíblica del Decreto de Dios que se encuentra descrita en nuestra Confesión Bautista de Londres de 1689, y por eso la han reemplazado por la falsa doctrina del “decreto del hombre”.

Los cristianos no podemos reprender al diablo, ya que en ninguna parte de la Biblia se nos ordena a hablar o discutir con el diablo o reprenderle. Entonces, ¿cómo vencer al diablo? La Biblia nos enseña en Santiago 4:7 (Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros). Por lo tanto, debemos humillarnos delante de Dios. El contexto en el que autor de Santiago les pide, es justamente porque tenían luchas contra el pecado. Sin embargo, hoy muchos que andan decretando y declarando cosas no ven su condición de pecador y le echan toda la culpa de sus males y su pecado al diablo.

Debemos también entender, que el diablo no nos ha quitado algo que debamos recuperar. Muchos equivocadamente piensan que el diablo les ha robado cosas que Dios le ha dado, y se tiene que luchar espiritualmente para recuperarlo. Pero, en la Biblia, vemos a Job que lo perdió todo, pero él no estuvo pidiendo al diablo que le devuelva lo que le quitó. Es más, Job nunca supo de la discusión entre Dios y satanás, y al final del libro de Job, en el capítulo 42, vemos que Job fue restaurado con el doble de lo que tenía antes. Y el que restauro a Job fue Dios y no el diablo? ¿El ? No. Fue Dios.

“Y el SEÑOR restauró el bienestar de Job cuando éste oró por sus amigos; y el SEÑOR aumentó al doble todo lo que Job había poseído”, (Job 42:10) Job buscó a el rostro de Dios, y fue su Dios quien le restauró.

CONCLUSIÓN:

Si alguien enseña que Dios tiene una bendición para ti, pero que el diablo te lo quitó y tienes que arrebatárselas al diablo para recuperarlo ten por seguro que te está engañando, porque satanás no tiene el poder para quitar algo que Dios nos ha dado. Es solo por la autoridad y el poder de Dios que tenemos las bendiciones de Dios, empezando por la bendición de recibir la salvación eterna por medio del sacrificio de Cristo en la cruz del calvario.