Por Miguel Rodriguez

Los bautistas particulares (el término “particular” se uso para referirse a lo que hoy se podría conocer como “reformado”) del pasado, del siglo XVI y XVII creyeron en la Teología del Pacto y su teología está relacionada directamente con la Teología del Pacto. Por lo cual, sería un error que como bautistas rechacemos la Teología del Pacto.

Si bien, hago mención a los bautistas reformados del pasado y su doctrina ya que me considero tal, y me adhiero a la Confesión Bautista de Fe de Londres de 1689, sin embargo, creo que cualquier cristiano de cualquier denominación le haría bien estudiar estos temas, y sacar sus propias conclusiones con la ayuda del Señor, y ver que tiene mucho sustento bíblico.

Nuestra Confesión Bautista de Fe de 1689 en su Capítulo 7 difiere a la Confesión de Westminster. Rechaza el modelo del pacto de gracia como siendo una substancia bajo múltiples administraciones y, mientras retiene la unidad del pacto de gracia y la salvación de los escogidos a lo largo de la historia, identifica al pacto de gracia con el nuevo pacto y reconoce que el nuevo pacto, el cual es el pacto de gracia, fue progresivamente revelado por pasos adicionales comenzando en Génesis 3:15 todo el camino hasta que el pacto de gracia fue realmente establecido, esto es el nuevo pacto, en la Sangre de Jesucristo, en Su sacrificio.

Lamentablemente una parte de los bautistas modernos ha perdido su herencia histórica y han abrazado corrientes teológicas del pasado como el arminianismo y modernas como el decisionismo y el dispensacionalismo. Han omitido la enseñanza de las doctrinas claves de las Escrituras que creyeron los cristianos de antaño. Y una de las doctrinas olvidadas es la Teología de los Pactos. Pero no era el caso con los bautistas del siglo XVI.

Los bautistas del siglo XVI cuestionaron la base escritural para el bautismo de infantes, reconocieron que la teología del pacto sobre la cual fue hecho el argumento para el bautismo de infantes era imperfecto y ellos revisaron aquella teología del pacto y armaron una mejor visión progresiva de los pactos, una perspectiva más histórica y bíblica de la que habían demostrado antes.

El resultado de un estudio profundo del entendimiento pactual con el desarrollo de la Escritura fue el rechazo al bautismo de creyentes, por no tener como mencionamos suficiente sustento bíblico e histórico. Y todo esto los llevó a formular la Teología del Pacto más consistente y cercana a la Biblia.

Abrazaron esta Teología, grandes teólogos que existieron durante la época de la formulación de la Confesión de Fe 1689, como Nehemías Coxe, Benjamín Keach, y otros más, ya tenían una posición pactual sólida. En la actualidad, tenemos a Pascal Denault, Jeffrey D. Johnson, James Renihan, Richard Barcellos, Samuel Renihan, Phillip D. R. Griffiths, César García, Jorge Castañeda, Abner Araujo, Juan Pablo Cruz y otros más han rescatado ese legado histórico-teológico.

En próximas publicaciones estaremos publicando más acerca de la Teología del Pacto.

Esperamos que sea de edificación para nuestros hermanos lectores.