El día 15/04 ocurrió un incendio en la famosa Catedral de Notre Dame, ubicada en París, Francia. Se sabe hasta el momento que la causa del incendio podría estar vinculado a trabajos de renovación en la aguja del templo de estilo gótico que estaban valorizados en 6 millones de euros. Aunque algunos desinformados asocian el incendio con un ataque terrorista debido a que circuló una noticia de una cuenta falsa de CNN indicando que sería un ataque terrorista, dicha cuenta ya fue denunciada y eliminada.

Lo que llama la atención es la gran cantidad de personas identificadas como cristianos se lamenten profundamente por el incendio ocurrido. La iglesia profesante, el movimiento ecuménico y el nuevo calvinismo se lamenta no por la pérdida de muertes, ya que no hubo ninguna, sino por la estructura y los objetos idolátricos que había tanto en sus interiores como sus exteriores.

El propósito de este post no es determinar la razón del incendio, si no la de conocer lo que representa la catedral en mención a la luz de las Escrituras y a partir de ahí responder si deberíamos o no deberíamos lamentarnos de la pérdida de esta estructura sumamente valiosa en el campo de la arquitectura, y examinar si deberíamos unirnos o no en oración y/o contribución a esta cruzada ecuménica de lamento y/o en pro de su reconstrucción. Humanamente hablando no podemos negar su valorización, pero bíblicamente hablando no representa ningún valor delante del Dios verdadero.

A continuación, vamos a ver su historia, lo que representa espiritualmente, la reacción del nuevo calvinismo y lo que nos corresponde hacer como cristianos.

SU HISTORIA

En el año 1163, comenzó su construcción bajo la cobertura del catolicismo romano, bajo supervisión del obispo Maurice de Sully, quien sucedió a Peter Lombard en la sede episcopal de París. La catedral, cuyo nombre significa “Nuestra Señora” fue en honor a la Virgen María. Y fue el papa Alejandro III quiso puso la primera piedra para su construcción la cual finalizó en 1345. Desde sus inicios hasta el día de hoy, siempre se ha predicado el falso evangelio de Roma.

En 1230 se empezó a construir en la entrada de la Catedral lo que se conoce cómo el “Portal del Juicio Final”, en el cual se representaba a Jesús en el centro y a María, a Juan y a los ángeles a su alrededor, en donde María y Juan Irán por las almas perdidas. También se aprecia una imagen del ángel Miguel pesando almas al lado de Satanás esperando. El mensaje es que, si la “vida que han librado en la tierra” es suficiente, y la balanza se inclina, no van al infierno. Si no es así, se van al infierno. Debajo de eso, los muertos físicamente son levantados para su juicio. Alrededor de la escena hay ángeles y santos que llegaron al cielo.

En el interior de la catedral está la plataforma de mármol rectangular, de aproximadamente veinte pies de largo, casi cuatro pies de altura, con tallas doradas alrededor de la base. Pero lo que realmente llama la atención es el enorme tallado de María sobre el altar, que mide diez pies de altura, sentada, con los ojos al cielo, con los brazos extendidos, con el cuerpo muerto de Jesús en su regazo, rodeada de ángeles. Esto es el centro, y lo que atrae irresistiblemente el ojo. Esta imagen es la principal atracción de Notre Dame de Paris.

En 1572, sus miembros formaron parte de la matanza a más de 100000 cristianos (llamados hugonotes), en la matanza de San Bartolomé.

En 1802 se realizó la Coronación de Napoleón en su interior en presencia del papa Pío VII. Debido a este evento, el papa elevó a Notre Dame a la categoría de basílica menor.

En 1980, el papa Juan Pablo II celebra una misa en la plaza Parvis de la Catedral.

LO QUE REPRESENTA ESPIRITUALMENTE

En Notre-Dame, la misa se lleva a cabo cuatro veces al día, de lunes a sábado, y seis veces el domingo. Para los católicos romanos la misa es lo más importante al visitar la catedral.

Según el catolicismo romano, la misa es:

“En este sacrificio divino que se celebra en la misa, el mismo Cristo que se ofreció una vez de manera sangrienta en el altar de la cruz está contenido y se ofrece de una manera no sangrienta” (CCC # 1367).

En otras palabras, en cada misa, el sacerdote convoca a Cristo para que sea sacrificado de modo que la salvación de uno pueda ser promovida. La implicación es que nuestra justificación sería incompleta sobre la base de la muerte sustitutiva y única de Cristo. Sin embargo, la Biblia enseña lo contrario:

“Y cada sacerdote está a su servicio diariamente, ofreciendo repetidamente los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados. Pero cuando Cristo había ofrecido para siempre un solo sacrificio por los pecados, se sentó a la diestra de Dios” (Hebreos 10: 11-12).

María, una pecadora salvada por gracia como el resto de nosotros, se horrorizaría ante semejante Mariolatría (Lucas 1:47, Marcos 3: 33-35. Ya sea que lo llamemos veneración, adoración o algo más, Roma promueve la adoración idolátrica de una simple humana, como María.


En este lugar los sacerdotes católicos romanos han pecado de idolatría al presentar a un jesús distinto al que se presenta en la Biblia.

Dentro de la catedral se hallan reliquias falsas objetos de adoración tales como una corona de espinas supuestamente usada por Cristo, lo curiosos es que otras 21 sedes del catolicismo se jactan de tener también la corona en mención. También cuentan con un pedazo de   madera supuestamente de la cruz de 24 ctms. donde Cristo fue crucificado. También hay un clavo de 3 pulgadas que se dice, fue con el que clavaron a Cristo.

En sus exteriores, en las partes altas de la estructura se hallaban imágenes en forma de estatua de gárgolas y otras criaturas extrañas ante la vista humana, que fueron retiradas hasta pocos días antes del incendio.

La Catedral es el ícono central del catolicismo romano francés. Considerando apenas estos datos no podríamos considerar a la Catedral como un símbolo cristiano, pues, no tiene ninguna relevancia o importancia está catedral en la historia del cristianismo verdadero. Pues, es todo lo contrario, es un edificio donde la idolatría se expresa en su máximo esplendor.

LA REACCIÓN DEL NUEVO CALVINISMO

Aunque la catedral, actualmente, le pertenece al gobierno francés, el catolicismo romano lo utiliza para fines propios de su falsa religión.

Sin embargo, según el neocalvinista Albert Mohler, “La catedral representa el papel central que tuvo el cristianismo en el desarrollo de la identidad europea”.

Es una falta de discernimiento tratar de asociar un templo físico católico romano con él cristianismo verdadero. Ya que el cristianismo no se representado por estructuras de yeso. Además, nunca fue un local de iglesia protestante, desde sus inicios fue bajo la cobertura del catolicismo romano.

Según Mohler, el estilo arquitectónico de la Catedral “comunicaba la gloria de Dios”.

Esto es una ofensa al Dios verdadero, ni Pablo ni los apóstoles se atreverían a afirmar que un templo donde se predica a un falso jesús pueda comunicar la gloria de Dios. Además, la gloria de Dios no puede ser representada a través de un templo físico ni alguna otra estructura hecho por los hombres.

“y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.” Romanos 1:23

Según Mohler, la catedral fue “un monolito de la fe cristiana, un monumento a la gloria y la trascendencia de Dios… y en su interior se contempló la gloria de Dios.””

Habría que decirle al sr. Mohler que Dios nunca ordeno dedicarle monumentos para ser trascendente o ser glorificado. Dios prohíbe en Éxodo el hacerle imágenes, porque es una forma falsa de adorar a Dios. Se evidencia que Mohler no práctica del Principio Regulador de la Adoración Bíblica. Además, en Roma no se predica el Evangelio verdadero de la gloria de Dios, y desde su construcción hasta el día de hoy se ha predicado solamente el falso evangelio de Roma.

Según Mohler, la catedral fue “un testimonio masivo de la centralidad del cristianismo”

Sin embargo, cuando la Biblia se refiere a “testimonio” se refiere a la predicación del Evangelio, a testificar de Cristo a los oyentes, y no a un edificio hecho por los hombres.

Según Mohler, “debemos lamentarnos por lo ocurrido en Notre Dame.”

Sin embargo, hasta lo expuesto aquí no habría razón para lamentarnos, salvo que hubiera habido muertes civiles, solo en ese caso podrían lamentarnos. Hasta el momento solo hubo un bombero herido durante los trabajos de amenguar el incendio. Ni los santos del antiguo testamento ni los apóstoles se lamentaron cuando los centros de idolatría eran destruidos.

Según Mohler, “la cruz del pináculo de la catedral apuntaba al mismísimo reino de Jesucristo.”

Esto es tomar el nombre de Dios en vano, al afirmar algo que no se encuentra en la Biblia, y atreverse a afirmar algo tan irreverente.

(Para ver las afirmaciones de Mohler, clic aquí: https://albertmohler.com/2019/04/16/history-burning-before-our-eyes-the-tragedy-of-notre-dame-and-the-soul-of-modern-france)

LO QUE NOS CORRESPONDE HACER COMO CRISTIANOS

Al no haber muertos, salvo un bombero herido durante los trabajos de apagar el fuego, algo es seguro, que Dios está dando la oportunidad a todos los idolatras para que se arrepientan y se conviertan a Cristo. No veo que la Ira de Dios se haya mostrado en el incendio porque sería una posición extremista afirmar algo así. A mi parecer, lo que veo es su misericordia y una oportunidad para que los católicos romanos se arrepientan de su idolatría, de su falta religión, de creer en un falso cristo y vengan al Cristo de la Escritura.

Salgamos y continuemos predicando a los católicos romanos el Evangelio, para que dejen de confiar en sus obras para salvarse y puedan confiar en la obra única y perfecta de Cristo en la cruz para perdón de sus pecados. No nos lamentemos por el incendió ocurrido ni hagamos burla porque su centro de idolatría fue quemado. Tengamos misericordia de ellos y prediquémosle el Evangelio.