INTRODUCCIÓN

En estos momentos el mundo en general está siendo afectado por la pandemia del Coronavirus. Y hay mucha incertidumbre en lo que pueda pasar por causa de esto, y es posible que la Iglesia de Cristo pueda ser afectada por causa de esto. En nuestras mentes regeneradas pueden surgir preguntas como ¿Qué debemos hacer antes las disposiciones del Gobierno? ¿Por qué Dios permitió el Coronavirus? ¿Esto es un juicio de Dios o una prueba para los cristianos? ¿Debemos temer los cristianos al Coronavirus? ¿Debemos aferrarnos a que pronto hallen una vacuna? ¿Cuál es el papel de los pastores y la iglesia en general ante esta pandemia? En esta ocasión espero responder algunas de estas preguntas que nos hacemos los cristianos.

EL CORONAVIRUS

Un virus es un agente infeccioso que busca reproducirse dentro de las células humanas, y se contagia de diferentes formas, dependiendo del tipo de virus.

El Coronavirus es una enfermedad infecciosa originaria de China y causada por el virus SARS-CoV-2, y en la actualidad tiene una tasa de mortalidad del 3%, aunque es sumamente contagioso, razón de ello es la cantidad de muertos en todo el mundo. Hasta hoy abril del 2020 no existe vacuna ni tratamiento, solo formas de aliviar los síntomas con el fin de mantener viva a la persona.

Los síntomas constantes son fiebre alta, tos seca y dificultad para respirar, y se transmite generalmente al hablar, toser o estornudar. Solo si presentamos alguno de estos síntomas de manera constante debemos llamar al 113, o ir a un Centro de Salud autorizado.

EL GOBIERNO Y EL CORONAVIRUS

El Gobierno ha decretado el Estado de Emergencia, Cuarentena y toque de queda desde las 6:00 pm. Solo una persona del hogar puede salir para abastecerse y los trabajadores autorizados.

Viene la pregunta a nuestras mentes ¿Debemos obedecer a Dios o al Gobierno? ¿Debemos los cristianos guardar la Cuarentena? Ya que esto implica que no podremos salir en el Día del Señor a congregarnos en la Iglesia Local que seamos miembros. ¿Debemos en este tiempo no salir el domingo a congregarnos?

Romanos 13:1 “Todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto” BAD

Según Romanos 13:1 debemos someternos a las autoridades públicas, porque son las autoridades que Dios ha dispuesto. Pero, esta sujeción no es a ciegas sino en el Señor. Por encima de nuestra sujeción a las autoridades civiles se encuentra nuestra sujeción a Dios. Esta sujeción debe de ser conforme a la Biblia. Por lo tanto, debemos filtrar todo lo ordenado por el Gobierno a través de la Palabra de Dios. Solo debemos obedecer si es que lo que dice el Gobierno es conforme a la Palabra de Dios. Debemos evaluar si las razones para obedecer son lícitas a la luz de la Biblia o son contrarias a la Biblia.

Posiblemente alguien podría objetar esto y decir: “Hno. Miguel, pero la Biblia no dice nada sobre el Coronavirus”. Yo les diría que es verdad, y tampoco dice nada sobre el dengue de la selva, el cólera de los 90´s que azotó Lima, el friaje en Puno, el TBC, el sarampión, etc. Y tampoco dice nada sobre las enfermedades o pandemias que vendrán en el futuro. Pero, la Biblia no necesita hablar sobre estas cosas para que regule nuestra obediencia por encima de la obediencia al Gobierno.

Razones subjetivas para desobedecer al Gobierno

  • Una supuesta teoría de conspiración nacional o mundial. Pero, como cristianos no podemos guiarnos por estas fabulas de conspiraciones mundiales, o del nuevo orden mundial, etc. Isaías 8:12 dice “No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración”
  • Una percepción de tener un presidente dictador que no nos deja salir a la calle para nada, Pero, un dictador es aquel que tiene el poder absoluto, y el Gobierno de Vizcarra es un gobierno débil que apenas puede sostenerse políticamente hablando.
  • Un rechazo al Gobierno por no ser de mi simpatía partidaria política. Pero, nuestra simpatía política no puede primar sobre nuestras decisiones por encima de las Escrituras. La Biblia debe primar sobre todas nuestras decisiones.
  • Un rechazo porque este Gobierno promueve la ideología de género. Rechazamos la ideología de género, pero una cosa nada tiene que ver con la otra. En la coyuntura actual, el Gobierno está aplicando una política de salud pública y no una política basado exclusivamente en la ideología de género.

Razones subjetivas para obedecer al Gobierno

  • Porque el Presidente me cae bien o porque es de mi simpatía política.
  • Porque un familiar mío trabaja en el Gobierno.
  • Etc., etc.

Razones puntuales para desobedecer al Gobierno

  • Qué la orden sea motivada por una persecución a la Iglesia.
  • Qué sea con el fin de que los cristianos no se congreguen de ninguna manera en el Día del Señor.
  • Qué sea con el fin de que ya no prediquemos el Evangelio en las calles.

Si estas fueran algunas de las razones definitivamente no tenemos por qué obedecer. Pedro en Hechos 5:29 nos recuerda estas palabras: “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.”

¿Cuál es la razón lícita para obedecer al Gobierno?

¿Por qué el Gobierno actualmente hace lo que hace en la coyuntura actual? ¿Lo decretado por el Gobierno es lícito a la luz de la Biblia? La razón de todo lo decretado hasta aquí por el Gobierno es para preservar la vida y salud de los peruanos, llámese prójimo. Es para evitar el contagio y posible muerte de los peruanos, llámese prójimo. El Gobierno ha preferido preservar la vida del prójimo que la economía. Y preservar la vida del prójimo es una causa lícita, porque lo contrario sería matar al prójimo, y la Biblia dice: “No matarás”. Al no guardar la cuarentena y las disposiciones del Gobierno se está poniendo en riesgo la vida del prójimo, ya que hay mayores probabilidades de causar la muerte del prójimo.

Entonces, preservar la vida del prójimo es una causa lícita para obedecer al Gobierno, por eso es lícito guardar la Cuarentena y lo decretado por el Gobierno en este asunto. Los cristianos amamos al prójimo y preservamos la vida. En Génesis 45:5 José les dice a sus hermanos que Dios lo envió a Egipto “para preservar vidas”. Dios uso a José para preservar la vida de las personas durante la hambruna. En la actualidad, Dios puede usar a gobernantes para preservar la vida de las personas, y lo está usando hasta el momento a nuestro Presidente para este fin. Con esto, no busco que hagamos del Presidente un ídolo, sino que veamos la Providencia y Soberanía de Dios sobre el Presidente.

EL DIABLO Y EL CORONAVIRUS

Algunos dicen que el Coronavirus es una obra del diablo. Pero, no hay sustento bíblico para afirmar que las plagas o calamidades provienen del diablo. Lo más que podríamos decir del diablo en esta coyuntura actual es que es posible que seamos zarandeados por él, así como zarandeo a Job y a Pedro, porque Dios se lo permitió. Pero, el diablo no es autor del Coronavirus. Y si fuéramos zarandeados por el diablo no deberíamos temer porque Dios preserva nuestra alma de tal manera que no podemos ser arrebatados de la mano de Dios.

DIOS Y EL CORONAVIRUS

¿Dios tenía conocimiento previo de la existencia del Coronavirus? ¿El Coronavirus forma parte de su Decreto y Providencia o a Dios le cayó esta noticia por sorpresa? ¿Dios tenía conocimiento que este virus se expandiría como lo vemos? ¿Dios se enteró después o le cayó de sorpresa? ¿O Dios decretó que este virus exista y se expanda por todo el mundo?

“Dios, desde toda la eternidad… ha decretado… todas las cosas, todo lo que sucede…” Confesión Bautista 1689, Capítulo 3 Párrafo 1 Del Decreto de Dios

“Aunque en relación con la presciencia y el decreto de Dios… nada ocurre a nadie por azar o sin su providencia…” Confesión Bautista 1689, Capítulo 5 Párrafo 2 De la Divina Providencia

Efesios 1:11 Dios “hace todas las cosas según el designio de su voluntad”

Daniel 4:35 “Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?”

Considerando lo que dice las Sagradas Escrituras y lo que dice la Confesión Bautista, podemos afirmar que Dios no fue sorprendido por el Coronavirus. Dios hace lo que quiere cuando quiere en el momento que quiere en el lugar que quiere y con quien quiere. Este virus forma parte de su Decreto y Providencia porque Dios hace todas las cosas y nada ocurre en este mundo por casualidad. Era la voluntad de Dios que ocurra esta pandemia mundial. Esta era su voluntad.

Dios ha causado el Coronavirus

Esta afirmación a la mayoría de personas les costará aceptar. La mayoría quisiera que en este mundo no haiga pandemias, terremotos, hambre, muerte, y reniegan contra Dios cada vez que pasa esto. Esto debido a que no conocen a Dios, porque mientras estemos en este mundo vamos a experimentar estas cosas “malas”. Estamos en la tierra en un mundo caído y afectado por el pecado, aún no estamos en el cielo nuevo y tierra nueva. Es en el cielo en la eternidad con Dios que ya no sufriremos nada de esto. Allá ya no habrá estas cosas que he mencionado ni el Coronavirus. Pero, para ir al cielo hay que creer en Cristo y su obra en la cruz.

Amos 3:6 “Si sucede una calamidad en la ciudad, ¿no la ha causado el SEÑOR?”

2 Reyes 21:12 “así dice el SEÑOR, Dios de Israel: “He aquí, voy a traer tal calamidad sobre Jerusalén y Judá”

Además de estos dos pasajes hay otros varios pasajes de la Biblia, sobretodo en Ezequiel y Jeremías en donde se menciona que Dios es el que envía la pestilencia o calamidad o plaga sobre las naciones. En Apocalipsis 6:8 se menciona gran mortandad (pestilencia LBLA) enviada por orden de Dios. En estos momentos no me atrevo a decir que la pandemia actual es el cumplimiento de esta profecía u otra profecía del Apocalipsis. Pero lo que sí puedo decir que Dios es quien causa estas cosas. Él puede traer calamidad o pestilencia sobre las naciones. Y en este caso, Dios ha enviado esta pestilencia sobre el mundo.

¿Por qué Dios envió el Coronavirus al mundo? Ha sido enviado como un propósito en particular como veremos después.

¿EL CORONAVIRUS, UN JUICIO O UNA PRUEBA o DISCIPLINA?

¿Con que propósito envió Dios esta pandemia? ¿Es un juicio o una prueba para el mundo? ¿Es un juicio o una prueba para la iglesia? ¿O será la disciplina del Señor sobre su Iglesia?

EL JUICIO PARA EL MUNDO

Para el mundo es una figura del juicio de Dios. En la Biblia vemos como Dios envió plagas sobre Egipto por rehusarse a liberar a Israel (Éxodo), envió plaga sobre Israel por despreciar el maná enviado por Dios (Números 11:33), envió la peste de las ratas sobre los filisteos por tener el arca de Dios (1 Samuel 6).

¿Por qué las plagas son un tipo de juicio de Dios para el mundo? Porque muchas de las plagas sobre esta tierra, aunque no todas, son un tipo o figura del juicio de Dios sobre los desobedientes.

¿Por qué esta pandemia podría ser un juicio de Dios para el mundo? Porque este mundo se cree autosuficiente sin Dios. Hoy los Gobernantes están siendo desobedientes a Dios. Los Gobiernos aprueban leyes en contra de Dios. El mundo acepta y promueve el matrimonio igualitario, la educación basado en la ideología de género, etc.

¿Para qué más trajo al mundo esta pandemia? Para mostrar al hombre su debilidad y mostrar que no es nada el hombre sin Dios, mostrar que los gobiernos no son nada sin Dios. Las grandes potencias nada pueden hacer ante esta pandemia, los reyes y gobernantes de las naciones están desesperados, ellos hacen sus mejores esfuerzos, pero no lo pueden resolver. El mundo está aterrado y lo que menos hacen es buscar a Dios. Están poniendo toda su esperanza en la vacuna. Están poniendo toda su esperanza en lo que puedan hacer sus gobernantes, pero no se vuelven a Dios.

ES UNA PRUEBA PARA LOS CRISTIANOS

Para los cristianos no es un juicio de Dios sino una prueba. En Mateo 24:6 “mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin” No debemos turbarnos, porque este no es el fin del mundo. Lo más que podemos decir, de ser el caso, es que esto el inicio de muchas cosas que ocurrirán antes de la segunda venida de Cristo, pero aún no es el fin. Vamos a ser probados en este tiempo. Y debemos tener presente que, si vivimos a pesar del coronavirus, siempre estaremos con Cristo y que, si morimos a causa del coronavirus, siempre estaremos con Cristo. En cualquier de los casos no se perderá nuestra alma.

ES UNA DISCIPLINA PARA LA IGLESIA

Muchos predicadores dicen que esto es el juicio de Dios para el mundo y es verdad. Muchos predicadores dicen que esta es una prueba para la Iglesia y es verdad. Pero lo que toman en cuenta la disciplina de Dios para su Iglesia universal.

1 Pedro 4:16-17 “… Ya ha llegado el tiempo en que el juicio comience por la propia familia de Dios. Y si el juicio está comenzando así por nosotros, ¿cómo será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios?”

Esto no significa que Dios esté derramando su Ira sobre la Iglesia porque la Ira de Dios fue derramada en la cruz sobre su Hijo, Él tomó nuestro lugar y recibió toda la Ira que nosotros merecíamos. Tampoco significa que recibamos el juicio de Dios en el sentido condenatorio. Sino que es necesario la disciplina de Dios sobre su Iglesia. ¿Antes de la pandemia cuántos cristianos buscaban a Dios con el mismo fervor que le buscan ahora?

Dios puede enviar la pestilencia o pandemia entre los cristianos con el fin de disciplinar a su pueblo, conduciéndolo al arrepentimiento. En 2 Crónicas 7:13b-14 dice “…si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”

Este versículo se aplica originalmente para la nación de Israel, pero el sentido del texto aplica a la Iglesia. Dios no envía la pandemia para los cristianos, pero lo envía entre los cristianos para disciplinarlos. Este no es solamente un llamado al mundo para que se arrepienta, sino también un llamado a la Iglesia a que se arrepienta. Dios ordena que le invoquen su nombre. Dios ordena que le busquen. Dios ordena que se arrepientan de sus malos caminos

¿Cuál es el propósito de esta disciplina?

El propósito de esta disciplina es la purificación de la Iglesia universal. Las iglesias cristianas de hoy han sido tan absorbidas por el mundo que apenas le daban un tiempo para Dios. Prácticamente todo lo que se hace hoy en día en las iglesias provienen del mundo, copian las cosas del mundo para practicarlo en las iglesias. Los cristianos viven una doble vida y estar inclusive predicando. Conozco casos de líderes que practican la fornicación, conozco casos de pastores que siguen pastoreando a pesar de tener hijos rebeldes y en fornicación. La mayoría de los que se dicen cristianos apenas leían su biblia los domingos. La mayoría de los que se dicen cristianos apenas y oraban los domingos. Muchos cristianos en este tiempo tienen que arrepentirse y dejar a sus ídolos (fútbol, entretenimiento, vanidad, lujos innecesarios, placeres, etc.)

Es posible que la Iglesia sea disciplinada y purificada en este tiempo, es mi deseo. Es posible que muchos cristianos que estaban descuidando su vida espiritual se arrepientan. 1 Juan 3:3 dice “Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.” 1 Juan 3:3. Si tu esperanza está en Cristo, no vas a estar aterrorizado, sino que vas a buscar purificarte. En 1 Pedro 1:22 y Santiago 4:8 hay algunas pautas de como purificarte delante de Dios.

Esta pandemia muestra la hipocresía del corazón

Hoy muchos cristianos son sumamente diligentes para lavarse las manos, y estar limpios del virus. Pero antes no han sido sumamente diligentes para estar limpios del pecado confesando su pecado todos los días.

Hoy muchos cristianos al llegar a casa se purifican con agua. Pero antes llegaban a casa y no se purificaban con el agua de la Palabra de Dios.

Hoy muchos cristianos se unen con el mundo para combatir contra el Coronavirus. Pero antes caminaban con el mundo y no combatían contra el pecado en sus vidas.

Hoy muchos cristianos se esfuerzan por cuidar a su familia del virus. Pero antes no se esforzaban por cuidar a su familia del pecado, del mundo y del diablo.

Hoy muchos padres cristianos se esfuerzan para que sus hijos no se infecten y están orando para que no se contagien. Pero antes no se esforzaban por llevar a sus hijos a los pies de Cristo ni estaban orando por su salvación

Hoy muchos cristianos son muy diligentes en informarse del coronavirus día a día. Pero antes no han sido muy diligentes en la lectura de la Biblia y la oración.

Hoy muchos cristianos anuncian “Quédate en casa” “yo me quedo en casa”. Pero antes no han anunciado a Cristo y su Evangelio fuera de sus casas.

Hoy muchos cristianos le dicen al mundo “Detén el virus, no salgas de tu casa y vivirás”. Pero antes no le decían al mundo “Renuncia a tu pecado, arrepiéntete de tus pecados, cree en Cristo y vivirás”.

Muchos de esos cristianos que ahora buscan a Dios y se han vuelto muy fervorosos espiritualmente dentro de sus casas. Pregunto: Pasada esta pandemia, ¿Continuarán siendo tan diligentes en buscar a Dios a través de la lectura bíblica y la oración? Mi deseo es que así sea.

EL TEMOR AL CORONAVIRUS

EL TEMOR DEL MUNDO

¿Cómo reacciona el mundo ante el Coronavirus? Actúa con temor, con desesperación. Cae en pánico. Por ejemplo, en algunos hogares no ha llegado el virus, pero viven angustiados y aterrorizados como si el virus ya hubiera llegado a sus vidas. El mundo se deja bombardear por lo que dice el Gobierno, la Prensa y las Redes Sociales. Todos dicen que el Coronavirus es lo peor que existe.

¿Por qué el mundo teme tanto? Por la misma razón que teme al cáncer, al sida o a cualquier enfermedad que causa la muerte. El mundo teme más a la muerte que al contagio del virus. La que les aterra es la muerte que causa el Coronavirus porque no tienen esperanzas para después de la muerte. Pues, saben en su conciencia que después de la muerte viene el juicio de Dios sobre ellos. Hebreos 9:27 “está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.”

¿Hay algo peor que el Coronavirus? El pecado es algo peor. Una eternidad sin Cristo es lo peor que pueda haber. El Coronavirus no es nada en comparación con esto.

EL CRISTIANO NO DEBE TEMER

Nuestro temor no debe ser al Coronavirus, sino a Dios. Nuestra vida no debe girar en torno al temor del “señor” coronavirus, sino en torno al temor reverente hacia Dios. No debemos permitir que la información que hay sobre el Coronavirus nos afecte más que el propio virus. No debemos dejarnos bombardear por todo lo que diga el Gobierno, la Prensa o redes sociales sobre el Coronavirus. Inclusive es algo morboso el estar todo el día con la televisión prendida o en las redes sociales buscando lo que pasa con el Coronavirus minuto a minuto.

¿Qué les pasará a los cristianos durante o después de la pandemia? Algunos cristianos no se contagiarán. Otros adquirirán el virus, pero no morirán. Otros adquirirán el virus y si morirán. Job 2:10 ¿Aceptaremos sólo las cosas buenas que vienen de la mano de Dios y nunca lo malo? NTV No significa que Dios quiere el mal para nosotros. sino que debemos aceptar eso que lo vemos como algo malo. Debemos aceptar de Dios el bien y lo que percibimos como malo. En cualquiera de los casos, debemos darle la gloria a Dios

¿Qué pasaría si nos da el virus? Existe la posibilidad de que muramos. Aunque la tasa de mortalidad es mínima a comparación de otros males. Pero, la muerte no es lo peor para el cristiano. Pablo dice que la “muerte es ganancia” (Filipenses 1:21) porque al morir veremos a Cristo cara a cara.

¿Debemos los cristianos temer a la muerte? De ninguna manera porque sabemos que después de la muerte estaremos para siempre con nuestro Señor. Mateo 10:28 “Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”. Este virus podrá matar nuestro cuerpo, pero no podrá matar nuestra alma. Si hemos creído en Cristo, tenemos confianza que luego de la muerte viene lo mejor para nosotros. No hay porque temer.

En Isaías 8:12 se nos recuerda: “no temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo.”. No debemos asustarnos ni vivir aterrorizados por esta pandemia. No debemos temer lo que el mundo teme. Y si el mundo teme es porque no tiene a Dios.

En Jeremías 51:46 se nos recuerda: “Y no desmaye vuestro corazón, ni temáis a causa del rumor que se oirá por la tierra; en un año vendrá el rumor, y después en otro año rumor, y habrá violencia en la tierra, dominador contra dominador.”

¿Qué significa que nuestro corazón no debe desmayar? Significa que nuestra mente debe mantener la cordura, no debemos desanimarnos ni temer, en este caso, al Coronavirus. No debemos andar asustados por si nos vaya a dar o no. No debemos ser afectados o influenciados por lo que diga la Prensa o Redes Sociales. Debemos ser guiados por la Palabra de Dios. No debemos de ninguna manera caer en pánico.

Nuestra mente debe tener paz por completo. En Isaías 26:3 dice “Tú les das paz a los que se mantienen pensando en ti porque en ti han puesto su confianza.” PDT. Si hemos puesto nuestra confianza en Cristo, estaremos tranquilos porque la paz de Dios gobernará nuestra mente en este tiempo de incertidumbre para el mundo. Pero, si nuestros pensamientos no están puestos en Dios, vamos a estar turbados igual que el mundo.

Jesucristo dice: “Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.” Apocalipsis 1:18. Vamos a morir el día que Cristo lo decida. Pero, si morimos estaremos con Él por la Eternidad. Y si la muerte nos llega por este virus, que a Dios sea la gloria.

EL NO TEMER NO ES SINÓNIMO DE NEGLIGENCIA

No temer no significa que seamos negligentes en no acatar la cuarentena y las disposiciones del Gobierno. No quiere decir que vamos a salir a la calle como si nada. Debemos seguir las disposiciones del Gobierno con el fin de preservar la vida del prójimo. Pero, no debemos temer al virus en sí.

Algunos piensan: “Yo no necesito ponerme mascarilla y esas cosas, porque Dios me cuida”

Otros piensan: “No necesito cuidarme, porque si me muero iré al cielo, así que para que cuidarme”

Pero, pensar de esa manera es una muestra de poco amor al prójimo. No debemos ser arrogantes e indiferentes al Coronavirus. Debemos cumplir las medidas preventivas del MINSA tanto para cuidarnos a nosotros mismos y sobretodo con el fin de no contagiar al prójimo. No esperemos que Dios baje del cielo para decirnos como cuidarnos, si Dios nos ha dado médicos para este fin.

¿Cuáles son las medidas preventivas? Lavarnos las manos mínimo 20 segundos. Al llegar a casa, debemos cambiarnos de ropa y bañarnos, luego, lavar la ropa con jabón. Desinfectar la suela de los zapatos, usar mascarillas fuera de casa, cubrirnos al toser o estornudar. No saludarse con la mano. Pero estas medidas son solo por precaución, mas no por miedo al Coronavirus.

LA ESPERANZA EN LA VACUNA O EN CRISTO

El mundo ha puesto toda su esperanza en la vacuna para así evitar la muerte. El mundo está ansioso por la llegada de la vacuna, incluso hacen cálculos para saber cuándo llegará la vacuna a su país. El mayor deseo del mundo es la vacuna. El mundo se aferra a una vacuna que evite su muerte. El que no conoce a Cristo está “sin esperanza y sin Dios en el mundo.” Efesios 2:12

La esperanza del cristiano está en Cristo y no en una vacuna. Si se halla la vacuna o no, ese no es nuestro mayor deseo sobre la tierra. Una vacuna podría retardar nuestra muerte, pero igual en algún momento vamos a morir, y no existe una vacuna contra la muerte. Si nos diera el Coronavirus y no llega la vacuna y llegamos a morir, la muerte sería lo mejor para nuestra alma. Porque luego de la muerte física, estaremos plenamente con Dios. No nos aferramos a una vacuna que evite nuestra muerte. Nos aferramos a Cristo quien nos da esperanza para después de la muerte.

Si has creído que Cristo resucitó también tienes una esperanza vida que resucitarás entre los muertos en el día final (1 Pedro 1:3, 21)

Si has creído en Cristo tienes certera esperanza de que tienes la vida eterna (Hebreos 6:11; Tito 1:2; 3:7)

EL PAPEL DE LOS PASTORES Y DE LA IGLESIA

Hoy muchos pastores y predicadores están solamente animando y consolando a la Iglesia. Es bueno animar y consolar a la Iglesia, pero nuestra misión no es solamente animar y dar consuelo a la Iglesia, nuestra misión es predicar el Evangelio y todo el Consejo de Dios. No debemos buscar o dar enseñanzas centradas en el Coronavirus o en la coyuntura actual. Recuerden que por eso también Dios nos juzgará.

Es lamentable que hoy se predique más sobre el Coronavirus que otra cosa. Es bueno y amerita hacer una predicación sobre este asunto, pero tampoco vamos a pesar todo el tiempo predicando sobre el Coronavirus. No es posible que la Iglesia conozca más del Coronavirus que de Dios. La Iglesia necesita conocer a Dios. Necesitamos predicar a Dios.

¿Cuál es el papel de la iglesia en este tiempo?

Hablar de Cristo en casa a nuestras familias. Aprovechar al máximo en pasar más tiempo con Dios de manera individual y en familia. Orar por las autoridades y ser obedientes siempre cuando lo ordenado por el Gobierno no contradiga la Palabra de Dios.

No orar como el mundo lo hace, sino orar conforme a la Palabra de Dios. ¿Cómo está rezando el mundo? “Dios que no me dé nunca el Coronavirus”, “Dios, protege a mi familia del Coronavirus”, “Dios, te suplico que alejes de mi ese virus maldito”, “Yo declaro y decreto que el Coronavirus no llegara a mi casa”. Estas oraciones son pecaminosas. Entonces, ¿cómo debe ser nuestra oración? Por ejemplo, podría ser así: “Dios, que no me llene de pánico y ansiedad si el virus llegar a mi hogar” “Dios, úsame para animar a los hermanos en este tiempo” “Dios, si es tu voluntad que me contagie, que se haga tu voluntad” “Dios, de ser así, prepara mi alma para que mi fe no mengue” “Dios, de ser así, úsame como testimonio para la Iglesia” “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Lucas 11:2

No desesperarnos por no ver a la familia secular, porque nuestra familia secular es temporal, mientras que nuestra familia eterna se encuentra en el reino de los cielos.

Debemos aceptar la disciplina de Dios considerando lo leído hace un momento en 2 Crónicas 7:13-14, humillándonos ante Dios con corazón arrepentido, pidiendo perdón.

CONCLUSIÓN

No he ahondado en todos los detalles acerca del mismo virus, porque no es necesario saber cada detalle, solo lo básico.

Debemos obedecer lo dispuesto por el Gobierno porque hasta aquí y hasta el día de hoy hay una razón lícita para obedecer, la cual es la preservación de la vida del prójimo.

Dios ha enviado al Coronavirus al mundo como un tipo de juicio sobre el mundo, y como una prueba y disciplina sobre su Iglesia.

Nuestro temor no debe ser al virus sino a Dios, ni temer a la muerte, porque la muerte no es lo peor para el cristiano, sino lo mejor, porque veremos a Cristo cara a cara, y no nos aferramos a poner nuestra esperanza sobre una vacuna, sino que nuestra esperanza está solamente en Cristo.

El no tener temor no implica que seamos negligentes en seguir las recomendaciones del Minsa.

Finalmente, los pastores y la Iglesia en general deben examinar su ministerio y sus vidas delante de Dios y arrepentirse de ser necesario, y buscar purificarse espiritualmente delante de Dios.