Señor todopoderoso, no el Dios de los filósofos y de los sabios, sino el Dios de los profetas y los apóstoles, y lo mejor de todo, el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo: ¿me permites reconocer tu santidad? Los que no te conocen, quizá te invoquen como otro distinto al que eres, y así […]