“Acepta a Cristo en tu corazón” es una frase muy usada por los predicadores del evangelicalismo. Estos predicadores dicen a sus oyentes: “Acepta a Cristo en tu corazón, solo tienes que hacer una sencilla oración”, “Acepta a Cristo hoy que mañana puede ser tarde”

Pero, ¿sabías que esta frase no es bíblica? ¿Sabías que aceptar a Cristo en el corazón mediante la repetición de una oración no aparece escrito en la Biblia? Jesucristo nunca dijo: “Acéptame en tu corazón”, Pablo nunca dijo: “Acepta a Cristo en tu corazón”. Los apóstoles nunca predicaron dijeron: “Acepta a Cristo en tu corazón”

Esta errada enseñanza de “aceptar a Cristo en el corazón” ha hecho mucho daño a las personas, porque miles de personas creen que son cristianos porque “aceptaron a un falso cristo en su corazón”. Muchas personas creen que son salvas porque hicieron “su decisión de aceptar a Cristo”. Esta falsa enseñanza de “aceptar a Cristo en el corazón” forma parte del falso evangelio del decisionismo.

Se engaña incluso hasta a los niños. Los maestros de niños suelen preguntar a los niños si desean ir al Cielo solo tienen que tomar su decisión y hacer una oración invitando o aceptando a Jesús en su corazón. Nuevamente si vamos a la Biblia vemos que esta invitación no es bíblica, nunca vemos a niños haciendo una oración con la intención de ir al cielo. Así no se predica el evangelio. Muchos reciben una seguridad de salvación basada en una oración infantil, o una reunión juvenil emocional, pero no tienen la salvación.

Hoy en día existen miles de personas alrededor del mundo confían en “su decisión” para su salvación, pero no confían en Cristo para su salvación. Han creído en un falso cristo, han creído en el falso evangelio del decisionismo.

Si un predicador enseña esta enseñanza necesita urgentemente estudiar o reestudiar el Evangelio. Mi deseo no es condenar a aquellos que predican de esta manera, sino que muchos salgan de este grave error y prediquen correctamente a Cristo. Porque esta enseñanza suprime la doctrina del pecado del hombre, pues, no muestra al hombre como es, completamente depravado, completamente perdido, con un corazón malo.

Habría que preguntarnos:

¿Cristo resucitado se baja de la diestra de Dios, y viene a la tierra y se hace chiquito para que el hombre le reciba repitiendo una oración?

¿Una persona es salva por la decisión que hizo o por la gracia de Dios?

¿Cómo es nuestro corazón?

Si la Biblia dice en Génesis 6:5 “que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos (los hombres) era de continuo solamente el mal.” Y que “el intento del corazón del hombre es malo” según Génesis 8:21 ¿Querrá Cristo vivir en el corazón malo del hombre?

Si la Biblia dice según Proverbios 6:14,18 que el hombre tiene “perversidades en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo; y maquina pensamientos inicuos” ¿Querrá Cristo vivir en ese corazón perverso que solo piensa el mal?

Eclesiastés 8:11 dice que “el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal”, habría que considerar si es que Cristo toca el hombre para entrar en un corazón dispuesto en hacer maldad todo el tiempo.

Jeremías 17:9 dice que “engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso;” Por tanto, Cristo es ofendido al pedirle que entre en un corazón engañoso y perverso.

Jesucristo mismo refuta esta falsa enseñanza de “aceptar a Cristo en el corazón” al mostrar como es el corazón del hombre

Mateo 15:19 dice “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.” Entonces, Cristo de ninguna manera va a querer habitar en un corazón homicida, en un corazón adultero, en un corazón fornicario, en un corazón mentiroso y blasfemo. El nombre de Cristo es ofendido cuando un hombre le pide que entre en su corazón.

¿Entonces cómo se recibe a Cristo? ¿Qué hacemos con Juan 1:12, Romanos 10:9 y Apocalipsis 3:20?

Apocalipsis 3:20 no dice que Cristo toca la puerta del corazón, dice que toca las puertas de una iglesia.

(Click aquí para ver explicación de Apocalipsis 3:20)

Romanos 10:9 en el contexto se refiere a hacer una confesión pública de fe ante la persecución romana, y ordenanza de declarar al Cesar como Señor.

Y no podemos interpretar Juan 1:12 sin estudiar todo el capítulo o el versículo inmediato, el verso 13 dice que no es por una decisión humana, sino por la decisión soberana de Dios.

A Cristo se le recibe por fe, y no por la fe más una oración.

“Esto se explica, en la última parte del texto, al creer en su nombre; porque la fe es un recibirlo como el Verbo, como el Hijo de Dios, como el Mesías, como el Salvador, y Redentor… como una justicia que justifica.” John Gill, pastor bautista, 1697 – 1777, Comentario Juan 1:12

“LOS QUE RECIBEN A CRISTO, son aquellos que verdaderamente creen en Cristo, son personas que han nacido por un nuevo nacimiento del cielo, un nacimiento sobrenatural, son un pueblo separado, y han sido creados dos veces, primero como seres humanos al igual que los demás, y luego como nuevas criaturas en Cristo Jesús.” Charles Spurgeon, pastor bautista, 1834 – 1892, Comentario Juan 1:13

“Es por la misma fe que recibimos a Cristo, que nos santifica por su Espíritu.” J. C. Ryle, 1816 – 1990

 “Él (Evangelista Juan) enseña brevemente la forma de recibir a Cristo, es decir, creyendo en Él. Después de haber sido injertado en Cristo por la fe, se obtiene el derecho de adopción, a fin de ser hechos hijos de Dios.” Juan Calvino, 1509 – 1564

 “Es por la misma fe que recibimos a Cristo, que nos santifica por su Espíritu, por eso se dice que es el comienzo de nuestra adopción.” Juan Calvino 1509 – 1564

Y la fe bíblica es igual arrepentirse y creer. Sin arrepentimiento y fe no hay salvación.

Y en cuanto al corazón, un correcto entendimiento del Evangelio Verdadero, y de una conversión bíblica nos sacará de ese pensamiento antibíblico de aceptar a Cristo mediante la repetición de una oración.

Un correcto entendimiento del nuevo nacimiento o regeneración nos hará conocer que ocurre con el corazón depravado del hombre.

La Biblia dice que Dios abre el corazón del hombre como sucedió en Hechos 16:14

“Os daré un nuevo corazón, y os infundiré un espíritu nuevo; os quitaré ese corazón de piedra que ahora tenéis, y os pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en vosotros, y haré que sigáis mis preceptos y obedezcáis mis leyes.” Ezequiel 36:26 BAD

Luego de abrir nuestro corazón, quita nuestro corazón duro y perverso y pone un nuevo corazón para que habite el Espíritu de Cristo, es decir, el Espíritu Santo. Es lo que se conoce como la obra de la regeneración. Y esto es producido por Dios y no por una decisión del hombre según Juan 1:13 “Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.”

Y la forma correcta de predicar el Evangelio es empezando a explicar el problema del hombre.

El hombre ha pecado contra el Dios Santo de la Biblia, y ha delinquido contra la ley moral de Dios (1 Juan 3:4; Romanos 2:14-15)

Por causa del pecado, el hombre un día enfrentará el Día del Juicio o Día de la Ira de Dios, y si no tiene la justicia de Cristo será enviada al infierno (Proverbios 11:4; Romanos 2:5)

Dios está airado con el hombre pecador (Salmos 7:11), y el hombre debería temer por esto (Proverbios 1:7)

Dios envió la solución para el hombre, es hacerse hombre (1 Timoteo 3:16) con el propósito de salvar a los pecadores (Mateo 18:11), se hizo pecado por nosotros (2 Corintios 5:21), y cargo toda la Ira del Padre, que merecíamos. El llevo todo el castigo sufriendo por nosotros (Isaías 53).

Dios manda a todos los hombres que se arrepientan de sus pecados y pongan su fe en Jesucristo (Hechos 20:21), si una persona se arrepiente de sus pecados y cree en Jesucristo, Dios lo salva gratuitamente y para siempre (Hechos 26:18).

Por tanto, no somos nosotros los que debemos aceptar a Cristo, es Cristo quien debe aceptarnos a nosotros. Y el que viene arrepentido a Cristo creyendo que solo Cristo le puede salvar no será rechazado por Cristo (Juan 6:37).

Es mi deseo que después de haber leído esto, busques en tu Biblia por ti mismo la frase “aceptar a Cristo en el corazón” si es que se encuentra en la Biblia, y si no lo encuentras, entonces, que Dios te conceda ver con mayor claridad: ¿Qué es el Evangelio?

Es mi deseo, también que si tú has oído ese falso evangelio, no guardes rencor ni tomes alguna revancha contra aquellos que te predicaron este falso evangelio, sino que te hagas las siguientes preguntas: ¿Soy un verdadero convertido? ¿Soy salvo por mi decisión humana o por la gracia de Dios? ¿Estoy confiando en mi decisión por Cristo o en el sacrificio de Cristo en la cruz? ¿Entiendo la Justicia y el Juicio de Dios? ¿Entiendo que es una conversión bíblica? ¿Entiendo el Evangelio Verdadero? Es saludable hacerse estas preguntas. Toda persona que ha recibido la predicación de un falso evangelio debe examinar si su conversión es bíblica y los frutos de su salvación si es que los tiene. Y venir a Cristo con un verdadero arrepentimiento y fe, para ser salvo.

Evitemos usar la frase “aceptar a Cristo en el corazón”, dejemos de ofender a Cristo con frases que no están en la Biblia.

Que Dios obre en nuestras vidas.