En este breve artículo vamos a ver solo algunas diferencias entre el Cristo de la Biblia y el cristo del Arminianismo. La intención no es ofender a nuestros hermanos arminianos, sino más bien el mostrar con las Escrituras que el Cristo que proclama el arminianismo dista mucho de ser el Cristo de la Biblia, y así puedan tener un conocimiento más claro de Cristo.

EL AMOR DE CRISTO

El cristo del Arminianismo dice amar, en términos salvíficos, a todas las personas en el mundo entero y desea la salvación de todo el mundo, aunque no es capaz de salvar a todos.

El Cristo de la Biblia, en términos salvíficos, ama y desea solamente la salvación de aquellos a quienes Dios ha escogido antes de la fundación del mundo para salvación, y es completamente capaz de salvar a todos sus escogidos.

“Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad.” Salmo 5:5

“Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días.” Salmo 7:11

“Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.” Mateo 11:27

“Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos.” Juan 17:9-10

“alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” Hechos 2:47

“Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.” Hechos 13:48

“Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), se le dijo: El mayor servirá al menor. Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?” Romanos 9:10-13, 21-24

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,” Efesios 1:3-4

LA EFICACIA DE LA SALVACIÓN

El cristo del Arminianismo ofrece salvación a todos los hombres y hace todo lo posible para salvarlos. Sin embargo, a pesar que hace lo mejor que puede para salvarlos, no es capaz de salvar a todo el mundo porque muchos se niegan a creer en Él.

El Cristo de la Biblia llama eficazmente a los elegidos y es capaz de salvar a todos sus escogidos sin que ninguno se pierda.

“así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.” Isaías 55:11

“Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.” Juan 5:21

“Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” Juan 6:37-40

“Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos.” Juan 10:25-30

“como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste.” Juan 17:2

“porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” Filipenses 2:13

EL NUEVO NACIMIENTO

El cristo del Arminianismo solo puede regenerar y salvar al hombre cuando el hombre elige a Cristo haciendo uso de su “libre albedrío”. Es decir, todos los hombres tienen “libre albedrío” con el cual pueden decidir aceptar o rechazar a Cristo. Ese “libre albedrío” no puede ser violado por Cristo. Primero el hombre tiene que creer en Cristo para poder nacer de nuevo.

El Cristo de la Biblia regenera al pecador dándole vida espiritual y la capacidad para creer en Él, ya que el hombre no tiene en sí mismo la capacidad para creer en Él. Es decir, debido a que el libre albedrío del hombre se encuentra esclavizado al pecado y a que está muerto espiritualmente, es Dios quien primero tiene que hacer nacer de nuevo al hombre para que pueda creer en Cristo.

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Juan 3:3

“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.” Juan 6:44,65

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” Juan 15:16

“Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: !!De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!” Hechos 11:18

“Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.” Romanos 9:16

“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Efesios 2:1,8-10

“Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,” Filipenses 1:29

“puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:2

LA SEGURIDAD DE LA SALVACIÓN

El cristo del Arminianismo pierde a muchos de los que ha “salvado” porque no continúan en la fe, esto se debe a que la seguridad de la salvación se basa en la elección que el pecador hizo cuando aceptó a cristo, y su perseverancia para alcanzar la completa salvación. Es decir, su cristo les salva, pero depende del hombre el mantener la salvación.

El Cristo de la Biblia preserva a su pueblo escogido de tal manera que ellos no pueden perder su salvación, sino que perseverarán hasta el fin. Es decir, Dios los preserva para que perseveren hasta el fin. Cristo salva y preserva la salvación de sus escogidos.

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” Juan 5:24

“Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.” Juan 10:26-29

“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito:    Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 8:29-30,35-39

“elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas. Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.” 1 Pedro 1:2-5

“Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.” Judas 1:24-25

CONCLUSIÓN

Estas son algunas razones por las que el cristo del Arminianismo no es el Cristo de la Biblia. Mientras que el cristo del Arminianismo se rinde ante el libre albedrío del hombre, el Cristo de la Biblia salva eficazmente y para siempre a sus escogidos.